“DOLOR Y GLORIA”

Escrito por
“DOLOR Y GLORIA” El director Pedro Almodóvar y la actriz Penélope Cruz, en el rodaje.

JORGE JELLINEK

Antes de comenzar a analizar el film que nos convoca, se hará referencia a la sentida inesperada muerte del crítico de cine Jorge Jellinek muy triste de procesar. Vivió para el cine, con inolvidable pasión y emoción.

Paz en la gloriosa eternidad.

P.M.

 

EL RECUERDO SALVÍFICO

DOLOR Y GLORIA”

Dolor y Gloria” es una realización cinematográfica mayor del director manchego Pedro Almodóvar, - “Mujeres al borde de un ataque de nervios”, “La flor de mi secreto”, “Todo sobre mi madre”, “La ley del deseo”, “Carne Trémula” -, son algunas de sus obras que señalan con fervor la carrera del director español.

Salvador Mallo, el personaje, el protagonista en su ocaso de “Dolor y Gloria”, habita la piel y el alma almodovariana en el film, un cineasta en crisis puesto que padece una enfermedad en la columna vertebral explanada en imágenes, curiosamente significativas. Enfermedad que le hace muy dificultosa la vida, lo obliga al encierro y lo irá alejando de la creación, del discurso fílmico. La depresión anímica será su consecuencia.

Le costará aceptar casi “bergmanianamente” que el esplendor del día ha huido para siempre, y sólo le quedará como refugio el recuerdo de su floreciente pasado, de sus incuestionables rodajes.

No deja de ser magnífica la performance del actor Antonio Banderas quien fuera distinguido como mejor actor en el Festival de Cannes en la plasmación del alter - ego almodovariano.

Hay que destacar también las valiosas actuaciones de Penélope Cruz como la madre de Salvador durante su niñez, y la de la actriz Julieta Serrano en su madurez.

El film tiene un alcance pictórico ineludible, de inesperados alcances.

Si bien la infancia del agonista, remite a la fascinación del niño por las grandes estrellas del mundo hollywoodense, el crecimiento connota una trayectoria creadora cinéfila en la cual predomina el color rojo de la sangre, anticipo tal vez de la dolorosa enfermedad que aquejará al agonista y lo aislará transitoriamente de la creatividad y del mundo.

El éxito se planificará con “Sabor” cuyo afiche irrumpe e interroga al espectador.

Las piscinas dejarán de operar o de cumplir una función simbólica similar a la de los úteros maternales, y se harán presentes los días en los cuales no podrá ni siquiera escribir.

Y así el film será la sucesión temporal de sus recuerdos, de cómo Almodóvar vivió la creación, el amor, la homosexualidad, la amistad, la cultura, la vida misma en sus disímiles matices.

Al re - estrenarse “Sabor”, Salvador Mallo volverá a presentarse ante el público, a no ocultar su adicción por la heroína, ni su amor por los hombres.

El surgimiento sorpresivo del deseo sexual de iniciación con el albañil que trabajaba en la casa de su niñez, se dibuja en lontananza como una escena formidable dentro del contexto fílmico. Así como el reencuentro de Salvador con un ex - amor de su vida, interpretado por Leonardo Sbaraglia es visionado desde la interioridad, de la sensibilidad más profunda. Aquí lo no dicho es lo fundamental o esencial.

El “melodrama” no se agota en una primera mirada. El inexorable tiempo es el gran protagonista, que no se detiene y devora en su fluir a los mortales. Sólo el arte es capaz de soslayarlo, de mitigarlo. Salvador Mallo lo sabía desde siempre, de ahí ese juego permanente entre la realidad y la ficción, que se plantea en el entrañable devenir del film

P.M. (Paula Montes)

 

Ficha técnica: “Dolor y Gloria” España 2019

Dirección y Guion: Pedro Almodóvar. Fotografía: José L Alcaine. Música: Alberto Iglesias. Producción: El Deseo

Elenco: Antonio Banderas, Asier Etxeandia, Penélope Cruz, Leonardo Sbaraglia, Julieta Serrano, Asier Flores, Cecilia Roth.