PISO 2: El rock está entre nosotros

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La historia de Piso 2 no es extensa, apenas unos meses desde que en agosto de 2017 comenzaron sus presentaciones y con ellas, agitar las aguas de la música nacional haciendo un aporte distinto, novedoso, con una fuerza y entrega admirables. 

Es que Gustavo Villar en guitarra y voz, Camila Villar en voz, Alejandro Vaileron en guitarra y coros, Nicolás Castro en batería y los venezolanos Saúl Mizrahi en teclado y coros, Alexis Salins en bajo, hacen vibrar de energía los lugares en los que se presentan. El próximo 24 de febrero estarán haciendo una presentación en BJ (Uruguay 960) junto a Hentes, otra banda de Argentina.

Para escucharlos está hecha la invitación, también se los puede ver en Youtube. Y para saber más es que PROPUESTA conversó con Gustavo Villar para conocer de primera mano esta historia cargada de encuentros, música y muchas ganas de estar con la gente.

 

-¿Cuál es la importancia de las redes sociales en la creación de Piso 2?

- En facebook, en un grupo de oferta de músicos y cantantes, y apareció un anuncio en el que se pedía gente, no importaba qué instrumento tocaran, todos los que fueran, para crear un proyecto nuevo, diferente, de gente toda desconocida y en base a eso, crear un producto. Yo estaba tocando con mi hija Camila y un músico amigo, en un formato medio tranqui, dos guitarras, a veces con cajón, nada más que eso. La convocatoria me pareció que era un salto más grande, me comuniqué y nos citamos en la plaza Cagancha. Y fue un montón de gente. Esa convocatoria la hizo Ismael e interactuaban unas 16 personas. Empezaron reuniones, grupos, unos se fueron bajando cuando vieron lo que era, empezó siendo un proyecto colectivo donde se traían canciones, se iban tocando y subían unos y bajaban otros, y se fue decantando. Y un día llegamos a lo musical. No había lugar dónde ensayar, y ahí es que fuimos a mi casa. Ese día eramos unos ocho, más o menos. Era un híbrido, no había bajo, no había teclado. Yo tenía algunas canciones escritas y tiré dos o tres, agarramos “Arde” y armar un sonido. El muchacho de la armónica se fue, y empezamos el saxofonista, una guitarra, batería, yo la otra guitarra y una vocalista que no era Camila. Empezamos a buscar un bajista e Ismael trajo un bajista venezolano, Alexis, yo conozco a Saúl, el tecladista, venezolano también que no se conocían entre ellos, y ese día dejó la otra vocalista y entró Camila. Luego abandonó el saxofonista. De esa manera quedó conformada la banda. Comenzamos a ensayar en casa hasta tener seis o siete temas armados y pasamos a la sala de ensayos hasta que llegó la primera actuación.

 

-¿Y cómo fue lo del enigmático Piso 2?

-Íbamos a ensayar esperando cuándo nos iban a decir algo los vecinos. Era un apartamento y estábamos sonando eléctrico a volar los techos, y no, se ve que tocamos lindo porque los vecinos aguantaron. Empezamos a buscar nombres y aparecieron nombres super creativos que eran más para murga joven que para una banda de rock. Hubo sugerencias, nos hablaron de letras, de números y empezó a surgir el Piso 2 y quedó. Además tiene un significado con el comienzo de la banda.

 

-Este proceso tiene una intensidad que se desfasa del tiempo de formación de la banda. Por eso es bueno saber cómo surge el estilo, la onda, la mirada musical de Piso 2.

-Las composiciones, la letra y el comienzo de la armonía de los temas arranco yo a hacerlos. Los tiro en la banda y les digo: “cuando lo escribí, fue por este lado”, y los gurises comienzan a defender el tema, cada uno le hace su arreglo desde su instrumento y también pensando en el conjunto y cuidando cuál fue la raíz, el nacimiento de la canción. Tiene que ver con la formación del grupo, venimos todos de lugares diferentes. Los venezolanos tienen un sonido caliente que es impresionante. El guitarrista viene de tocar candombe rock, tango y murga, el baterista es muy beatle, Camila es del rap, del pop, yo soy Paez, Spinetta, Charlie, esa cosa que arrastro y que no me puedo sacar. No somos una copia de nada, es un mix, surge del momento, por eso es que los temas son tan diferentes.

 

-La banda no es de sonido retro, pero tiene un sonido que engancha bien con los 70' y los 80', incluso los 60'.

-Con la integración actual ocupamos tantas décadas generacionales, que hay un poco de cada época. Soy un tipo que compone, pero no me he quedado en aquello que me gustaba al comienzo. De hecho siento que tengo influencias de Spinetta padre y de Spinetta hijo. Lo que más escucho es Illya Kuryaki, Dante Spinetta, el flaco Spinetta, a Fito, a Charlie, mi top máximo es Prince, son caminos muy diferentes. Y no me puedo sacar aquello del blues, Dylan.

 

-Influencias dentro de los uruguayos, ¿de quiénes te sentís más cercano?

-Me gusta mucho lo que hace Francisco Fatorusso, me encantó el Peyote Asesino, me gusta Bajo Fondo, todo lo de Campodónico, AFC es una banda de rap y hip hop nueva, la escucho a Santullo, y a Buitres, Traidores, La Trampa, y después hay bandas que están surgiendo como La Saga, El resto de nosotros, grupos que son interesantes

 

-En poco tiempo han logrado un sonido muy claro, y contundente, a los integrantes se los ve con una entrega muy grande, ¿cómo ves estos primeros meses de caminar de Piso 2?

-El impulso de cada uno es lo que nos ha llevado a tocar tantas veces. Somos una banda que está muy cómoda tocando en vivo, y necesitamos esa retro-alimentación para impulsarnos, tocar nos impulsa a volver a tocar. Somos todos tipos grandes, el tiempo futuro es menor. Hay una necesidad de quererlo ya, y hacerlo. Porque no sabemos cuánto dura. Y no hay aspiraciones de ser lo “máximo”, ni quedarnos acá, disfrutamos. Como es algo que lo disfrutamos, querés tocar hoy, mañana y pasado, sin presión. Estamos todo el tiempo moviéndonos para poder volver a tocar. Estamos con once o doce canciones en menos de un año y estamos grabando. Todo se está dando por naturaleza, no hay nada forzado. Y el balance es que estamos super contentos en un medio que es difícil, pero se están abriendo las puertas. Tenemos un público muy fiel, los que fueron al primer toque no dejaron de ir nunca, y siguieron trayendo gente. Están siempre presentes, hemos invitado gente a lo ensayos, viven con nosotros, es como una comunión entre nosotros y ellos abajo.

 

-¿Cada cuanto ensayan?

-Una vez por semana, tres horas. Hubo momentos de dos veces cuando estás armando los temas, es una etapa que lleva tiempo, quisiéramos estar todos los días, pero por un tema laboral y económico lo hacemos una vez por semana.

 

-Llegan en un momento de avidez por la música nacional.

-Sí, es así. Cuando éramos más jóvenes por los años 80', la música de rock, o el jazz, o el blues era como la música popular. Creo que el rock ha pasado a ser una música elitista, la gente no lo ve como algo popular, lo siente como una música más de culto. Que no lo es, es una visión errónea. Los medios se han encargado de llevar el concepto musical hacia otro lado, en que el rock ha quedado en el callejón perdido. Como era el jazz o el blues hace unos años, ahora es el rock. El rock es una música que no se está haciendo mucho. Quizá al otro lado del río se hace más. Si me preguntan qué bandas han surgido con un producto renovador, no hay. Es como que todas las bandas suenan igual. Allá y acá. Todas tienen el mismo sonido.

 

No tienen un perfil personal.

-No. Yo no la encuentro. Empiezo a escuchar y termino como siempre escuchando lo mismo. Y lo renovador sigue viniendo de un disco de Charlie García, Randon. Creo que la banda que ha traído cosas nuevas ha sido Illya Kuriaki, y Dante Spinetta. El resto me suena todo igual.

 

-¿Cómo te imaginás a Piso 2 dentro de un año?

-Haciendo canciones nuevas, diferentes, experimentando, buscando la fusión de sonidos de otros lados, lo autóctono, el rock, cosas que no tengan que ver, romper los esquemas, seguir experimentando porque eso es lo que disfrutamos. Y ojalá que podamos llegar a mucha más gente. Incluso con las letras tenemos una visión diferente a lo que se está escribiendo hoy, leemos un libro, escribimos sobre eso, vemos una película, la incluimos en nuestras canciones. Fuimos a tocar el primer día y nos encontramos con Jesol, un personaje del hunder, motoquero, rockero, e hicimos una canción sobre él. El Montevideo gris es una salida a caminar de alguien que se está por ir del país y no se quiere ir. Piso 2 es salir a contar esas historias. Queremos dejar huella, ese lugar diferente, ocupar ese espacio que creemos que faltaba, sin son diez, son diez, si son cien mil, cien mil. Y destacar el grupo humano que es Piso 2, que se forma a partir de desconocidos, nos ha unido la música.

Daniel Rovira Alhers

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Modificado por última vez en Lunes, 19 Febrero 2018 17:54