Viernes, 23 Febrero 2018 10:25

La vida en Siria depende del Consejo de Seguridad

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El coordinador Asuntos Humanitarios aseguró al órgano de la ONU encargado de mantener la paz y la seguridad mundial que la tragedia que se está desarrollando en Guta Oriental podía haberse evitado. 

Mark Lowcock explicó que la Oficina del enviado especial para Siria ha estado recibiendo en las últimas 24 horas miles de mensajes de socorro a través de aplicaciones móviles y leyó en voz alta varios de ellos.

“No queremos la guerra, no queremos la guerra, no queremos la guerra. ¿Pueden oír nuestros mensajes, nuestras voces, nuestros miedos? Nuestra situación es trágica. Nuestros sótanos no son seguros y no tenemos bienes de primera necesidad. Ayúdenos, ayúdenos. En lugar de decir nunca más, el mundo está diciendo una más”, se escuchaba en uno de los mensajes, dijo Lowcock.

El coordinador recordó que, bajo el derecho internacional, los Estados Miembros de la ONU están obligados a cumplir las leyes del derecho humanitario y añadió: “no son favores que deben comerciarse en un juego de muerte y destrucción”.

Las cifras que reflejan la intensificación de los bombardeos aéreos y de mortero en los cuatro últimos días. Trescientas personas han muerto en veintitrés ataques y, en un solo día, el 21 de febrero, se denunciaron siete ataques a centros médicos.

“Todos ustedes conocen las estadísticas de este conflicto. Todos ustedes saben que la mitad de la población de siria ha huido del país o se ha desplazado internamente. Esta gente lo ha perdido todo”, explicó antes de añadir: “Guta Oriental es un ejemplo de un desastre humanitario conocido, predecible y prevenible que se están desarrollando ante nuestros ojos”.

También recordó las palabras que el Secretario General, António Guterres, pronunció este miércoles ante ese Consejo de Seguridad sobre los cuatrocientos mil habitantes de Guta que están viviendo “el infierno en la tierra”, así como el comunicado en blanco que emitió UNICEF para mostrar que se ha quedado sin palabras para describir los actos de barbarie que se comenten en este barrio de Damasco.

“Todavía pueden salvar vidas en Guta Oriental y en otras partes de Siria. Les insto a que lo hagan. Millones de niños, mujeres y hombres maltratados y asediados dependen de que el Consejo de Seguridad actúe”, concluyó.

Tras las palabras de Lowcock, intervinieron los embajadores de los quince países que componen el Consejo y el embajador de Siria, que explicaron las posiciones de sus países, tras lo cual se suspendió la sesión.