Jueves, 01 Marzo 2018 10:27

Combatir el cambio climático y la pobreza en Paraguay

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Combatir el cambio climático y la pobreza en Paraguay Rocío Franco / ONU / Dos hombres sin hogar que viven en las calles de Asunción, Paraguay.

En Paraguay, el Fondo Verde para el Clima ha aprobado una propuesta de financiación por valor de noventa millones de dólares para un proyecto que busca aliviar los efectos adversos del cambio climático y mejorar la calidad de vida en los hogares más pobres. 

El Fondo Verde para el Clima, el principal mecanismo de financiación de las Naciones Unidas para programas que surgen en respuesta cambio climático, ha aprobado la propuesta de financiación de “Pobreza, Reforestación, Energía y Cambio Climático”: PROEZA.

El proyecto, encaminado a mejorar la capacidad de resistencia de las comunidades paraguayas ante el cambio climático, se llevará a cabo gracias a las donaciones de 25 y 65,2 millones de dólares por parte del Fondo y el Gobierno de Paraguay, respectivamente.

PROEZA forma parte del esfuerzo del país de aplicar el Plan Nacional de Desarrollo Paraguay 2030 y así cumplir con los compromisos del Acuerdo de París: “es un claro ejemplo del innovador proyecto de transformación requerido para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, indicó el Director General de la Organización para la Alimentación y la Agricultura, José Graziano da Silva, desde Jartum, Sudán.

Su carácter transformador reside en que las iniciativas individuales o sectoriales se verán sustituidas por un sistema de toma de decisiones coordinado entre las dos instituciones promotoras, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y las autoridades de Paraguay.

El programa de cooperación consta de tres elementos que se aplicarán durante cinco años:

El primero, “Plantando el futuro”, pretende ayudar a 62.100 familias que viven en la pobreza. El proyecto ofrece asistencia técnica e incentivos económicos a los hogares para que adopten prácticas agroforestales sostenibles, lo que servirá para fortalecer la gestión de la tierra y, al mismo tiempo, mejorar su calidad de vida.

El segundo supone una financiación de 40 millones de dólares del Gobierno para fomentar la reforestación por parte del sector privado mediante una serie de reformas institucionales e instrumentos financieros. El objetivo principal es aumentar la producción de biomasa de forma sostenible, una fuente de energía renovable que produce menos emisiones de gases de efecto invernadero y contribuye al mantenimiento de los bosques.

El tercero se basa en el fortalecimiento de las instituciones orientadas a preservar el medio ambiente en lo que se refiere a planificación, dirección, supervisión y evaluación de iniciativas, de tal manera que se garantice el cumplimiento de la ley y los regímenes de protección social.