Viernes, 09 Noviembre 2018 12:06

Caravana migrante decide si quedarse o seguir

Escrito por
Valora este artículo
(0 votos)

Miles de integrantes de la caravana migrante permanecen en la Ciudad de México. Duermen y descansan en el estadio Jesús Martínez ‘Palillo’, en el este de la capital. 

Allí se han instalado tres enormes carpas de plástico blanco para alojar a los hombres, mujeres y niños exhaustos por la agotadora caminata de 1600 kilómetros que han recorrido en 26 días.

“Este camino no es una alfombra roja, sino una alfombra llena de espinas”, dice, Antonio*, de 68 años, en una entrevista con el personal del Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR). “Estoy viejo y enfermo. Tengo ampollas”, añade.

Unos pandilleros acorralaron a Antonio y a su sobrino cuando iban de casa al trabajo en Honduras. Les exigieron un impuesto de extorsión y como no pudieron pagarlo, los pandilleros dispararon y mataron al sobrino de Antonio frente a sus ojos.

Antonio recogió algunas pertenencias y se unió al grupo de caminantes que quiere llegar hasta Estados Unidos. La marcha no es fácil para una persona mayor. Tuvo que dormir a la intemperie, expuesto a las bajas temperaturas, y se enfermó en el camino.

Huyendo de la desesperación, la violencia, la persecución, las amenazas de muerte, el abuso sexual, y la falta de comida y trabajo, unas 500 personas salieron a pie de San Pedro Sula, Honduras, el 12 de octubre. Miles de hondureños, guatemaltecos y salvadoreños se unieron a la caravana, que en un momento dado contó con más de 7000 personas. Unas 4700 han llegado hasta la capital mexicana.

Las agencias de la ONU esperan que sigan llegando y llaman a las autoridades y a la sociedad mexicana a solidarizarse con los migrantes centroamericanos, y combatir la xenofobia. “La situación es de un éxodo colectivo de migrantes a través del territorio mexicano”, dijo Jan Jarab, representante en México de la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos en una entrevista con ONU Noticias México. “Falta la respuesta adecuada y coordinada en términos humanitarios, lo que sí es muy preocupante porque hay centenas de niños en esta caravana migrante; niños que sufren enfermedades, que están sufriendo deshidratación, están caminando en unas condiciones climáticas del sol muy fuerte”, subrayó.

Según las cifras de UNICEF, unos 2000 niños viajan con la caravana y han estado expuestos a temperaturas muy altas, con acceso limitado a refugios. “UNICEF lo que ha pedido a los mexicanos es empatía y solidaridad con estos niños porque antes que migrantes son niños y sus derechos tienen que ser respetados”, aseveró Rocío Ortega, oficial Nacional de Abogacía y Comunicación de UNICEF a ONU Noticias México.

Sentada en las gradas de hormigón del estadio, abrazando a su hijo de un año, Mitzy* intenta recuperarse del agotador viaje. Luis, su bebé, cayó enfermo por deshidratación y ha sido hospitalizado dos veces. “Bajo el sol, la piel se quema y dan fuertes dolores de cabeza”, explicó a ACNUR.

Mitzy huyó de Honduras con su esposo y sus tres hijos cuando una pandilla exigió que su hija de 14 años se convirtiera en la novia de uno de sus miembros. Si no obedecían, matarían a Mitzy. “Me amenazaban todo el tiempo: en la calle, en las tiendas, en todas partes”, dice. “Conocían todos nuestros movimientos, nuestro horario de trabajo, sabían cuándo íbamos a la iglesia”.