Salvar a la humanidad, salvar vidas, salvar a las futuras generaciones, estas son las tres prioridades del plan de desarme integral presentado este jueves por el Secretario General de las Naciones Unidas, en el que propone desde la reducción de cabezas nucleares hasta la regulación de las armas pequeñas o las basadas en la inteligencia artificial y pasando por la creación de mecanismos para garantizar la rendición de cuentas de quienes utilicen armas químicas o biológicas. 

Los riesgos de peligro nuclear en la península de Corea, la falta de respeto a los compromisos sobre el control estratégico de armas, la impunidad tras el uso de armas químicas en Siria y los avances científicos y tecnológicos son algunos de los temas que trata la Comisión.