Así lo afirma el secretario general adjunto de la ONU para los derechos humanos, después de visitar a la población rohinyá en Bangladesh durante cuatro días. 

El Secretario General de la ONU António Guterres denunció hoy la “pesadilla” humanitaria que sufre la minoría Rohingya en Myanmar y exigió al gobierno que cese las operaciones militares y reabra el acceso humanitario a la región azotada por el conflicto.