Amnistía Internacional sostiene que los ataques aéreos estadounidenses contra la ciudad siria de Raqqa podrían constituir crímenes de guerra. 

El lunes en Siria murieron unas cien personas en una serie de bombardeos aéreos y ataques de artillería del gobierno sirio contra el enclave de los rebeldes en Guta Oriental, en las afueras de la capital, Damasco.