Un grupo de 29 padres centroamericanos ingresaron el sábado a Estados Unidos por la frontera con México y están siendo procesados por funcionarios de inmigración luego de que el grupo solicitara reunirse con sus hijos, que se encuentran en Estados Unidos. 

En México, el gobierno del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, señaló que mantendrá a los inmigrantes centroamericanos en suelo mexicano mientras esperan la decisión de Estados Unidos acerca de sus solicitudes de asilo político. 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le pidió a México que deporte a los solicitantes de asilo centroamericanos el lunes, un día después de que oficiales de la patrulla fronteriza estadounidense dispararan gases lacrimógenos contra un grupo de migrantes en Tijuana cuando intentaban cruzar la frontera próxima a la ciudad de San Diego, que se encuentra fuertemente militarizada. 

Grupos activistas dan la voz de alarma sobre menores enfermos en caravana de centroamericanos. 

Este anuncio se produce al tiempo que la Casa Blanca y los medios de comunicación de derecha continúan poniendo el foco, en los días previos a las elecciones de mitad de período, en una caravana de migrantes centroamericanos que se encuentra a más de 1.600 kilómetros de la frontera sur estadounidense.