El uso de aviones no tripulados para luchar contra enfermedades transmitidas por mosquitos abarata los costes frente a los métodos terrestres. 

La Organización Panamericana de la Salud reiteró su recomendación de que los viajeros internacionales deben vacunarse contra la fiebre amarilla al menos diez días antes de viajar o visitar zonas donde circula el virus.