Tras 1.000 días de conflicto, el 75% de los yemeníes requieren ayuda humanitaria. 

Frente a las necesidades humanitarias en Yemen, el levantamiento parcial del bloqueo por parte de la coalición saudí no es suficiente, declararon este jueves varios líderes de las Naciones Unidas. 

La tasa de desnutrición en niños menores de cinco años ha alcanzado niveles “alarmantes” en las áreas de Gao y de Timbuktu, las regiones más afectadas por el conflicto en Mali, según nuevos datos revelados este lunes por UNICEF. 

La amenaza de la hambruna y el cólera colocan a Yemen al borde de una calamidad humanitaria, advirtió hoy el director general de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) durante una visita a Sana’a, la capital del país. 

El hambre los empuja hacia EE.UU

 

Revelan relación entre la migración irregular hacia EE.UU y la inseguridad alimentaria en El Salvador, Guatemala y Honduras.

Hay una correlación entre las prolongadas sequías y la inseguridad alimentaria en El Salvador, Guatemala y Honduras y el aumento de la migración irregular de ciudadanos de estos países hacia Estados Unidos, reveló un nuevo estudio realizado por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y otros organismos multilaterales.

Los jóvenes y aquellos que viven en una situación particularmente vulnerable son quienes más tienden a migrar, especialmente aquellos que habitan en el llamado “Corredor Seco”, la zona que atraviesa los tres países centroamericanos más propensa a las sequías.

El informe “Seguridad alimentaria y migración”, demuestra la necesidad de invertir en programas alimentarios a largo plazo para alentar a las personas a quedarse en sus comunidades y así reducir el impacto en sus familias, que se quedan atrás, y, además, evitar los riesgos que sufren los migrantes al emprender viajes peligrosos.

“Los programas de seguridad alimentaria a largo plazo en zonas tan vulnerables como el Corredor Seco centroamericano donde más de 2 millones de personas han estado en situación de inseguridad alimentaria en los últimos 4 años debido a una sequía consecutiva, tienen que implementarse rápidamente para evitar no solamente más vulnerabilidad y más cuestiones humanitarias sino menos migración”, dijo el director regional del PMA para América Latina y el Caribe, Miguel Barreto.

 

Los familiares de quienes migran se enfrentan a la carga de pagar sus deudas y, si la migración no tiene éxito, estas deudas se agrandan y la inseguridad alimentaria aumenta. Muchos centroamericanos tienen que vender sus tierras, animales y pertenencias para poder comer.

Por otro lado, el 78% de las familias entrevistadas en el estudio aseguraron que reciben remesas y para el 42% son la única fuente de ingresos.

 

“Las remesas que vienen del exterior después que las personas migran no solucionan el problema”, agregó Barreto.

 

Más de la mitad del dinero recibido de los emigrantes es utilizado por los miembros de la familia para comprar alimentos, seguido por las inversiones agrícolas -como comprar tierras y animales- e invertir en pequeñas empresas.

 

El estudio fue financiado y producido conjuntamente por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), con la colaboración de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Organización de los Estados Americanos (OEA).

La experiencia tecnológica e innovación digital de Mastercard y la pericia del Programa Mundial de Alimentos (PMA) para brindar asistencia humanitaria a las comunidades más vulnerables se sumarán en una nueva iniciativa global que tiene el propósito de revertir el círculo del hambre y la pobreza. 

El número de personas hambrientas ha aumentado en los últimos dos años, advierte la FAO.

La cantidad de personas que sufren hambre en el mundo se ha incrementado desde 2015, alertó hoy el director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

José Graziano da Silva inauguró la conferencia bienal de esa agencia, que en esta ocasión se centra en el desarrollo sostenible de las áreas rurales para fortalecer la respuesta alimentaria a los conflictos, el cambio climático y la migración.

Graziano de Silva advirtió a los participantes en la conferencia sobre los retrocesos en la lucha contra el hambre y señaló que cerca del 60% de las personas que sufren ese flagelo viven en países afectados por conflictos o por fenómenos agudizados por el cambio climático, como sequías o inundaciones.

Se refirió también a las hambrunas declaradas este año en algunas zonas de Nigeria, Somalia, Sudán del Sur y Yemen y subrayó lo que esto significa.

“Cuando se declara una situación de hambruna es porque miles de personas ya han muerto de hambre. Estimamos que hay casi 20 millones de personas afectadas gravemente en esos países. Y esto está pasando menos de dos años después de que acordáramos erradicar el hambre para el 2030”, apuntó Graziano da Silva.

En este contexto, aseveró que si bien un compromiso político firme es fundamental para erradicar el hambre, no es suficiente.

Sólo podremos vencer el hambre si los países transforman sus declaraciones en acciones, sobre todo a nivel nacional y local, puntualizó el director general de la FAO.