En Nuevo México, un niño guatemalteco murió en vísperas de Navidad estando bajo custodia del Servicio de Control de Aduanas y Protección Fronteriza, y se convirtió en el segundo niño migrante que muere bajo detención estadounidense en este mes. 

En Ucrania, la activista anticorrupción de 33 años Kateryna Handziuk murió el domingo a raíz de las heridas por ácido. 

Cientos de personas lloran en Gaza la muerte de un niño de 12 años en protesta no violenta en la valla fronteriza. 

En el sur del estado de Texas, en Estados Unidos, la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración informó que una bebé inmigrante que fue separada de su familia como parte de la política fronteriza de “tolerancia cero” del presidente Donald Trump, murió poco después de ser liberada del Centro de Detención Familiar Dilley.