La ciudad de Masaya, el feudo rebelde al gobierno de Daniel Ortega, fue tomado militarmente por fuerzas del gobierno pese al repudio local e internacional, con un saldo de al menos 3 fallecidos, que se suman a una lista de más de 350 personas muertas en una crisis que se alarga más de tres meses. 

La Oficina de Derechos Humanos de la ONU, que tiene una misión en el país, siguió de cerca el asalto armado de 15 horas contra una iglesia cercana a la Universidad Nacional de Nicaragua, donde se refugiaban varios estudiantes.  

Para la directora del Instituto Interamericano para la Democracia (IID), Beatrice Rangel, la visita a Nicaragua del embajador de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Carlos Trujillo, tiene como objetivo llevar un mensaje al régimen de Daniel Ortega y considera que el interés de Estados Unidos es que renuncie al poder. 

En casi dos meses de protestas y al menos 148 muertos, Nicaragua se enfrenta a la determinación de su presidente Daniel Ortega que enfrenta manifestaciones de vastos sectores que reclaman cambios políticos. 

El presidente de Nicaragua elimina recortes a las pensiones de jubilación mientras el número de muertos en las protestas asciende a 26.