El lunes, en una cárcel para inmigrantes situada en la ciudad de Dilley, en el estado de Texas, quince bebés fueron puestos en libertad junto a sus madres, días después de que defensores legales presentaran una queja ante el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos. 

El gigante farmacéutico estadounidense Johnson & Johnson estaba en conocimiento, desde hace décadas, de que parte del talco en polvo que comercializaba contenía niveles peligrosos de asbesto, pero ocultó los hallazgos relacionados con el letal carcinógeno.