El costo social y económico de la gripe, o influenza, es alto y la prevención y preparación ante una pandemia son claves, dijo este jueves la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

La industria agropecuaria, piscicultora y alimentaria debe dejar de utilizar sistemáticamente antibióticos para estimular el crecimiento y prevenir enfermedades en animales sanos, aseguró este martes la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

El ministro de Salud Pública, Jorge Basso, y la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa Etienne, acordaron una nueva estrategia de cooperación con el país hasta 2021.

“Un espacio radial, un espacio televisivo, una página en un medio escrito puede prevenir y curar, porque el diagnóstico oportuno también es importante, tanto como lo puede ser en un quirófano un bisturí, un acelerador lineal o agentes quimioterápicos para tratar el cáncer”, dijo el presidente Vázquez sobre la difusión del riesgo que implican las enfermedades no transmisibles. “Hay que informar y educar a la población”, afirmó. 

Tétanos neonatal, difteria, poliomielitis, síndrome de rubeola congénita, rubeola y sarampión son enfermedades que no se padecen en el país, gracias a la política de vacunación y los altos niveles de cobertura. La tos convulsa, la parotiditis y la hepatitis B están controladas, en tanto disminuyó la frecuencia de la meningitis por Hib en niños y la incidencia de los casos graves de varicela que requieren hospitalización. 

Uno de cada tres infartos de miocardio lo padecen las mujeres con una tasa de mortalidad de 14 casos por día. 

 ACNUR advierte que la tragedia de Sudán del Sur es una de las más grandes de nuestro tiempo.

Foto: OCHA/ Gemma Connell

La situación de conflicto y hambruna en Sudán del sur continúa deteriorándose, y más de un millón de personas han huido del país hacia naciones vecinas, que no están preparadas para acoger ese flujo inesperado de migrantes. La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), realizaron este lunes un nuevo llamamiento a la comunidad internacional, para aliviar la que es hoy en día la peor crisis de refugiados en África.

El ACNUR y el PMA instaron a los donantes internacionales a aumentar su apoyo a los refugiados que huyen de Sudán del Sur para escapar de la violencia y la hambruna.

Este lunes en Ginebra esas agencias humanitarias hicieron un pedido revisado de financiación por un monto de 1.400 millones de dólares, para ayudar a 1.3 millones de sur sudaneses asentados en seis países vecinos.

“Sudán del sur es una de las tragedias más grandes de nuestro tiempo”, aseguró Filippo Grandi, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados.

La situación es especialmente crítica en Sudán, donde la población de sursudanenses se ha duplicado en menos de un año, y en Uganda, donde se ha triplicado.

Las agencias humanitarias están asistiendo a estas personas y brindándoles comida, agua, albergue y artículos de primera necesidad.

“Si obtenemos el financiamiento adicional podremos evitar que la hambruna se propague, pero necesitamos de manera urgente más recursos para salvar vidas“, declaró David M Beasley, director ejecutivo del PMA.

El 90% de las personas que huyen de Sudán del Sur hacia Kenya, Uganda, Etiopía, República Democrática del Congo, Sudán y República Centroafricana, son mujeres y niños.

Hasta el momento los fondos solicitados para el plan de respuesta humanitaria solo alcanzan un 14%.

“Este porcentaje revela como les estamos fallando a los sursudanenses y sus países anfitriones”, agregó Grandi.