Nacer, crecer, desarrollarnos, tener descendencia, morir. 

En el sur del estado de Texas, en Estados Unidos, la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración informó que una bebé inmigrante que fue separada de su familia como parte de la política fronteriza de “tolerancia cero” del presidente Donald Trump, murió poco después de ser liberada del Centro de Detención Familiar Dilley. 

Una jueza ordena el nombramiento de un monitor independiente para supervisar los centros de detención de menores inmigrantes en EE.UU.

El gobierno de Trump podría haber deportado a 463 padres de menores separados en la frontera. 

Agentes de inmigración de Estados Unidos toman muestras de ADN de niños inmigrantes separados de sus padres. 

Trump ordena no separar a los menores inmigrantes de sus familias en la frontera, pero no pone límite de tiempo a su detención. 

Pese a la indignación general, Trump defiende la práctica de separar a niños inmigrantes de sus padres. 

La oficina de derechos humanos de la ONU denuncia que retener a los menores y separarlos de sus padres “es una violación grave de sus derechos”.