Muchas veces la literatura plantea más preguntas que respuestas. A veces de eso se trata cuando de buenas letras nos ocupamos.

 El encuentro siempre es cálido cuando se trata de leer los textos de Lía Schenck. Esa particularidad es notoria en este nuevo conjunto de reflexiones y crónicas, como bien señala el título donde en medio de la peripecia personal e intransferible, surge la reflexión, la mirada aguda o sensible de Schenck.