Lunes, 13 Agosto 2018 11:10

El peor camino

Escrito por
Valora este artículo
(0 votos)
El peor camino “Los uruguayos tenemos que cambiar las formas de relacionarnos”.

La sensación es, muchas veces, como que se nos han ido las buenas costumbres y los hábitos que hacen a la convivencia, la tolerancia y el respeto.  

Sin llegar a dramatismos, nuestra sociedad, o mejor dicho, amplios sectores de ella, no toman como suyos los valores que nos permiten vivir junto a las diferencias y desencuentros inevitables entre las personas, pero siempre solucionables si nos ocupamos con paciencia – otro factor desaparecido- en resolver los problemas.

En una nota que se publica en Propuesta, se explica que se instrumentarán cursos para convivencia para maestros de Primaria. La alarma está sonando. ¡Convivencia en las escuelas para evitar acciones violentas! Esto no es nuevo, pero demuestra el grado de alejamiento de las normas más elementales que nos permiten la vida en la ciudad.

El detonante es sin duda, esta noticia que es a su vez, reflejo de una situación que está ocurriendo en muchos lugares y de la que nos ocupamos solamente desde el ángulo de lo “policial”, cuando esa situación se desborda, aparece la violencia directa, e incluso, las víctimas que produce.

Esto significa un deterioro grave de la condiciones sociales de nuestra población, se encuentre donde se encuentre, vivan donde vivan. No queremos estigmatizar tal barrio, o aquella zona. En el lugar que se produce debe ser descartada por mala, como una forma defectuosa de proceder excluyente y dañina. Pero no tener miedo a identificar la violencia solamente cuando llega de un niño, o niña o padre o madre, todo hecho discriminatorio debe ser tenido en cuenta y evitar generar mayor angustia y preocupación es un antídoto válido, pocas veces usado cuando se comunican hechos delictivos que tienen que ver con la afectación de derechos y obligaciones de los ciudadanos. Porque también tenemos obligaciones los que vivimos en la República, además de los derechos.

Iniciativas docentes como Educadores por la Paz, Escuelas Disfrutables y Maestros Comunitarios, “que son los que conocen más las zonas donde están ubicados los entornos educativos de las escuelas más vulnerables”, dijo la directora de Primaria, Irupé Buzzetti.

Para Buzzetti, los episodios violentos no se registran únicamente en esos contextos y consideró que “los uruguayos tenemos que cambiar la formas de relacionarnos”.

Y por eso, es una buena medida la realización de cursos de convivencia para maestros en el año próximo. Esta práctica ya se implementa en las escuelas de tiempo completo, y la idea es extenderla, “el vínculo del maestro tiene que ser siempre de bajo riesgo, y demostrarle al padre que todo se hace sentado en una mesa y se conversa”, reflexionó.

Siempre el camino debe ser el diálogo, la conversación y el intercambio de ideas entre las partes conservando el respeto por el otro. Nunca puede aparecer como solución, o como atajo más rápido para zafar del problema, un hecho violento. Esto debe ser entendido, comprendido y enseñado a cabalidad a todos los niños y niñas que concurren a las escuelas, este dónde estén, no importa el barrio, la zona, el departamento o la ciudad.

Esa debe ser una de las lecciones mejor aprendidas si que queremos una sociedad donde se piense en la diversidad, se discuta con libertad y se llegué a conclusiones que nos comprometan a todos, en todo momento.

Viejo Vizcacha

Modificado por última vez en Lunes, 13 Agosto 2018 11:28