Miércoles, 10 Julio 2019 13:00

Tuitos prontos!!

Escrito por
Valora este artículo
(0 votos)

En una semana se resolvió la segunda etapa de las internas. Los candidatos con posibilidades de ser electos presidente, terminaron en ese tiempo la conformación de la fórmula con la que van a competir en octubre. 

Uno de los escollos autoimpuestos, en parte por la presencia cada vez más determinante de la mujer en la vida política, fue la postulación de lo que se ha llamado “fórmula paritaria”, entre géneros.

Es así, que tanto en el Frente Amplio como en el Partido Nacional, la idea de que hubiera una mujer en la carrera hacia la presidencia fue tomando cuerpo hasta llegar a ser indispensable.

Resuelto ese aspecto, luego del descenlace electoral, y desde el pique, sin perder el tiempo, Luis Lacalle Pou presentó a su candidata a la vicepresidencia del Partido Nacional, Beatriz Argimón.

Integrante del Directorio del partido, ex parlamentaria, es una mujer que tiene ascendencia por fuera de su colectividad y buena llegada en sectores donde las mujeres se han hecho escuchar. Más allá de alguna voz poco enfática, fue aceptada- se podría decir- por sus compañeros de partido de buen grado.

En tanto en el Frente Amplio, la situación fue bastante más compleja. Se suponía que Daniel Martínez debería haber elegido a Carolina Cosse que llegó segunda en las internas pero, eso no ocurrió. Luego de hacer más de una visita a referentes de la fuerza política, y de trascender algún ofrecimiento que no prosperó, Martínez se decidió por Graciela Villar, una edila de extensa carrera parlamentaria en la Junta Departamental de Montevideo. Villar ha tenido una fuerte militancia gremial desde sus tiempos en la Federación Uruguaya de la Salud, pero poco conocida a nivel nacional. Como contrapartida, Villar es una mujer de gran impronta política, oradora eficaz y contundente a la hora de debatir ideas y convencer. Todavía se espera la aprobación del Plenario Nacional del FA, para confirmar la fórmula.

En filas coloradas, la aparición del profesor Robert Silva, completó la grilla para octubre en filas coloradas. De acuerdo a los trascendidos, tanto Julio María Sanguinetti como Amorín Batlle, estuvieron de acuerdo en la designación de Silva, que llegó a consejero de Codicen por el orden docente en oposición a los sindicatos.

Todos, -es bueno volver a repetir- todos son nuevas figuras en el concierto político mayor, y ninguno de los que va a acompañar a los presidenciables tiene un liderazgo propio, sí en cambio tienen características bien marcadas en la posible tarea común en la fórmula de poder complementar y sumar a la interna de cada partido.

Esto es fundamental, porque se ha hablado mucho de los candidatos que deberían haber sido por salir en determinado lugar en la aprobación de la gente, pero esto, seguir es línea de aprobación por los votos, fue abandonado por los que sí llegaron primeros en cada partido.

Las instancias que se vienen nos colocan en la escalada de noticias hacia octubre. Un tema que ya está en la agenda, y que se siente, es la franca y clara unificación que correría por los partidos tradicionales, para enfrentar al Frente Amplio si no gana en primera vuelta. ¿Y si gana en octubre?

Seguimos después, que esto recien está empezando...

Viejo Vizcacha