Los días de verano son largos y calurosos en el Valle del Río Grande, la fértil llanura fluvial que se extiende unos 160 km a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México, en Texas, entre las ciudades de McAllen y Brownsville. 

“Soy mujer, escucha mi rugido, en números imposibles de ignorar”. 

Mientras que la incendiaria investigación de la interferencia de Rusia en las elecciones de Estados Unidos amenaza con consumir la presidencia de Donald Trump, su negacionismo del calentamiento global provocado por el hombre sigue amenazando a un planeta que ya está ardiendo.