Hay momentos en la vida en los que tenemos que escoger de qué lado nos situamos políticamente. 

La democracia en nuestro país (Brasil) y en general en el mundo, está sufriendo una peligrosa erosión. 

El Papa Francisco además de ser un líder religioso emerge también como uno de los mayores líderes geopolíticos actuales. 

En la comprensión de los grandes cosmólogos que estudian el proceso de la cosmogénesis y de la biogénesis, la culminación de este proceso no se realiza en el ser humano. 

La realidad en las últimas décadas ha cambiado tanto que ha afectado también a nuestro estilo de educación. Cito algunos de estos cambios: 

Los días 19 y 23 de septiembre, México fue sacudido por dos terremotos, uno de magnitud 7,1 y otro de 6,1 en la escala Richter, que alcanzaron a 5 Estados, decenas de municipios, incluida la capital, Ciudad de México, colapsando centenares de casas y produciendo grietas en otros cientos de edificios. 

Hay una falta clamorosa de solidaridad en el momento actual de nuestra historia. Se nos ha informado de que en este exacto momento 20 millones de personas están amenazadas de morir literalmente de hambre en Yemen, Somalia, Sudán del Sur y Nigeria.  

El mental de la crisis brasilera no está en la corrupción, que es endémica y tolerada por las instancias oficiales, ya que se benefician de ella.