Las nuevas generaciones deberán tener una visión más universal y comprensiva, mediante el activo de un empuje más auténtico y solidario, si en verdad se quieren combatir las graves e injustas divisiones que puntean hoy el astro. 

Es tiempo de remontar obstáculos, de poner sabiduría en todas las acciones, de actuar conjuntamente por todos y para todos. 

Nunca es tarde para reconducir existencias y, por ende, también podemos reinventarnos otro orbe más humano y habitable.