Viernes, 25 Mayo 2018 09:22

Astori, enfrentar la “erosión” política

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La libertad, la justicia, la democracia, la participación y la prosperidad, así como la ética, son los valores que propuso el ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, para enfrentar al desencanto y al enojo social que erosionan a la actividad política, la herramienta fundamental para cambiar la realidad. 

La crispación social y el desencanto que se observa en la sociedad uruguaya, sumados a los cuestionamientos éticos, potenciados por los casos de corrupción difundidos en la región y el mundo, generaron un daño grave a la actividad política, reflexionó el ministro Danilo Astori en su disertación en ADM, este jueves 24.

También advirtió una gran dificultad para reconocer los cambios positivos de los últimos años en el país, a pesar de que la sociedad uruguaya fue la principal responsable de alcanzar esos logros. “Aceptar impasibles la erosión de esta actividad es renunciar a la posibilidad de avanzar en nuestra peripecia como sociedad; es bajar los brazos y sufrir una derrota crucial, renunciando al futuro”, indicó.

Frente a esta situación, el ministro exhortó a resistir el avance de este proceso con la asunción de “nuestro papel de sujetos de la historia, haciendo además política de calidad”, a partir del compromiso irrenunciable con la ética, la trasparencia, la responsabilidad y la rendición de cuentas, y con la adopción de un rumbo basado en “valores humanos superiores, como la libertad, la justicia, la democracia, la participación y la prosperidad”.

“Hablo de la libertad en todas sus dimensiones y expresiones, de los derechos y no de la compasión, de la democracia en tanto ideal universalmente reconocido como derecho esencial de los ciudadanos, de la participación en toda la cobertura del espacio público, de la prosperidad y no la cultura del pobrismo, porque no se trata de igualar para abajo”, precisó.

Para Astori, esa identidad incluye el respeto al Estado de Derecho, la apuesta a la paz y al diálogo, la no injerencia en asuntos internos de otros estados, el respeto a la soberanía nacional, la defensa de los derechos humanos, la equidad de género, la libertad de expresión, la promoción del multilateralismo y de su principal herramienta, la Organización de Naciones Unidas, así como el rechazo al uso ilegal de la fuerza, a los crímenes de lesa humanidad y al terrorismo.