Lunes, 22 Julio 2019 14:51

Imprentas solicitan apoyo

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Las imprentas agremiadas en la Asociación de Industriales Gráficos del Uruguay (AIGU), hicieron pública su preocupación y una propuesta de "doce medidas de urgencia para detener la destrucción de la industria gráfica en Uruguay", según un documento remitido a El Telégrafo de Paysandú. 

Los empresarios responsabilizan de los problemas económicos de este sector de la industria como un "daño colateral" a la implementación de la Factura Electrónica, debido a lo cual "decenas de imprentas cerraran y 1200 operarios perdieran su fuente de trabajo".

De acuerdo al documento de las empresas, "no se adoptó, y se lo solicitamos varias veces, por parte del gobierno ninguna medida paliativa, compensatoria o que atenuara este impacto".

Afirman que la respuesta fue que se reconvirtieran, pero "no se acompañó de medidas concretas que posibilitaran y colaboraran con nuestras empresas para poder recorrer ese camino".

Entre las acciones que propusieron, está "posibles medidas que permitieran salvar a nuestra industria: préstamos, capacitaciones, compras estatales, exenciones impositivas, defensa del ingreso de productos impresos del exterior, etc", pero que "ninguna fue considerada ni adoptada".

No obstante, reconocen que "somos conscientes de la necesidad de reconvertirnos: la impresión digital, la impresión 3D, y en nuevos sustratos son ya el futuro de la gráfica, pero es imposible hacerlo en un contexto de crisis, pérdida de activos, caída de las ventas, aumento de reglamentaciones y deudas crecientes, necesitamos, ya el apoyo activo del Estado y sus organismos para recorrer ese camino de cambio".

Tras recordar que el 88% de las imprentas del país son pequeñas y medianas empresas,y que desde 2011 "la AIGU ha mantenido reuniones con diversas autoridades del gobierno (Ministerios de Trabajo, Economía e Industria y DGI ) sin encontrar ningún eco a los reclamos sobre los perjuicios directos a esta", presentan doce puntos "de urgente implementación para detener esta sangría y dar el tiempo necesario para la búsqueda de soluciones sustentables y definitivas".

Fuente: El Telégrafo