Lunes, 30 Diciembre 2019 12:52

"Podría estar en riesgo su vida"

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El abogado Enrique Moller pidió a la Justicia medidas especiales de seguridad. Los imputados creen que la droga pudo haberla cargado cualquiera en la noche. 

Este sábado, el fiscal Enrique Rodríguez imputó a las cuatro personas que estaban detenidas por el cargamento de cocaína récord que fue incautado el pasado jueves en el Puerto de Montevideo y también en un campo en Soriano.

La Fiscalía formalizó con 180 días de prisión preventiva al dueño del establecimiento donde se cargó la droga, con 90 días para su hijo y 60 días para los dos empleados involucrados; esto mientras continúa la investigación a la espera del juicio oral.

Enrique Moller, abogado del dueño del establecimiento, fue entrevistado hoy en Informativo Carve y aseguró que los imputados no reconocieron haber cargado la droga en ningún momento.

"Ellos no tienen explicación de cómo esa droga llegó a los bolsones. Reconocen haber hecho lo de la soja, o sea llevar el grano de soja a ALUR, para que ALUR lo procesara y saliera la harina, la que se lleva en un camión al establecimiento. Tampoco saben cómo llegó la droga a la chacra. Desconocen todo ese tema", comentó.

Este proceso implica enviar el poroto de soja recién cosechado y recibir la harina, que va a granel e ingresa a los bolsones. Luego esos bolsones son precintados junto a las autoridades y cargados al contenedor en el establecimiento. Una vez hecho esto, los contenedores llegan a Montevideo. En el medio de todo ese proceso se cargó la cocaína, que es lo que investiga la Justicia.

Moller también dijo desconocer las versiones sobre la existencia de una pista de aterrizaje en el establecimiento. "En la investigación, el fiscal jamás mencionó o preguntó eso. Eso quizá sea un nuevo elemento, pero no surgió eso en la formalización", apuntó.

¿Cómo se pudo cargar entonces la droga, según la versión de los imputados? "El establecimiento tiene todo abierto, no tiene los alambrados cerrados. Está abierto y por lo tanto cualquier persona de noche podría cambiarlos en cualquier momento, porque estaba (el producto) un poco lejos del establecimiento. Todo eso podría ser antes del último acto material, que es cargarlos al contenedor", señaló el abogado. En el establecimiento trabajan más de 20 personas.

Por último, el abogado contó que hizo un pedido especial a la Justicia debido al tamaño de la incautación de la droga, ante posibles represalias de grupos criminales. "Puede darse algún problema de seguridad. Cuando termina la audiencia, pedí que se tuviera la máxima responsabilidad en cuanto a la integridad física (del defendido), porque (...) podría estar en riesgo su vida. Y el fiscal me apoyó", dijo Moller.

Fuente: Montevideo Portal