Miércoles, 01 Noviembre 2017 12:11

La policía no se podía quedar sin municiones, dijo Bonomi

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En la mañana del martes 31 de octubre, el ministro del Interior -Eduardo Bonomi- compareció ante la Comisión de Defensa del Senado a responder las consultas del Senador Javier García sobre la importación de municiones para la Policía Nacional. 

El senador García calificó de "contrabando", desconociendo todo el proceso de compra e importación seguido por la cartera para la adquisición de una munición mundialmente reconocida para uso policial y cuyo proceso de adquisición e ingreso al país se hizo de forma absolutamente documentada en todos sus pasos, dice un comunicado del Ministerio del Interior.

La cartera señala que “la importación en cuestión -750 mil proyectiles- fueron ingresados al país bajo estricto detalle y control de la Dirección Nacional de Aduanas, tal cual surge de las comunicaciones mantenidas con esa dirección y de todo el caudal de documentación que registra el proceso de adquisición de esta y anteriores compras de municiones por parte de la cartera”.

El Ministro manifestó que "aún sin la autorización del Servicio de Material y Armamento del Ministerio de Defensa Nacional (SMA), hubiera dado la orden de usarlas llegado el momento", en referencia a la situación de la Policía "que no podía quedar sin municiones para cumplir su cometido esencial".

El Secretario de Estado se preocupó de contextualizar sobre la importación cuestionada por el Senador convocante, acerca de la munición semi-encamisada (que no es "dum dum", que sí está prohibida), objeto de la importación.

El ministerio señala que “precisamente, esa munición de punta blanda o deformante fue la que adquirió el Ministerio y no la munición encamisada o blindada, de punta hueca o "dum dum", que tiene un efecto transfixiante atravesando el blanco u objetivo pudiendo afectar a otros inocentes”. La munición que adquirió la cartera persigue el objetivo de detener al atacante exclusivamente, "minimizando los efectos colaterales de la transfixión o el rebote", afirmó Bonomi.

Esta afirmación fue reforzada con el testimonio del Crio. Hernandorena de Policía Científica, quien hizo referencia a un documento de la Cruz Roja Internacional que dispone claramente que el uso de munición semi-blindada es para la Policía a un elemento que minimiza los efectos colaterales no deseados sobre víctimas inocentes y busca inmovilizar al atacante exclusivamente.

"La discusión no es de forma sino de contenido", afirmó Bonomi, por cuanto se habla de una munición pensada para defender a la ciudadanía y evitar el daño a terceros inocentes, se señala.

“La munición ingresó al país siguiendo todos los controles establecidos, y permaneció en custodia en el polvorín de la Guardia Republicana -que es una locación bajo la superintendencia técnica del SMA- hasta que se realizó la inspección correspondiente”.

El 13 de enero del corriente año, se realizó la inspección del cargamento en cuestión donde el SMA fiscalizó el material depositado, verificando que la totalidad del mismo se mantenía en depósito desde su traslado, habilitando la distribución para su uso entre los efectivos policiales.

En los años 1999, 2002 y 2011, se autorizó la importación de la misma munición por parte del SMA, sin mayores contratiempos.