Las temperaturas en el océano Ártico se disparan mientras casi todo el hielo marino antiguo del Ártico ha desaparecido. 

La capa de hielo de Groenlandia se derrite incluso más rápido de lo que se temía debido al calentamiento climático. 

Las lluvias aceleran el derretimiento del hielo de Groenlandia, incluso en invierno.