En nuestro país, y en el mundo, vivimos tiempos sombríos. Hay mucha rabia y mucho odio. Reina sobre todo la falta de sensibilidad hacia nuestros semejantes, especialmente hacia los niños –como el Niño Jesús– que viven en las calles y sufren abusos. 

Se encendieron las luces del tradicional Paseo en la Plaza Fabini, pasá a visitarlo. 

Siempre es necesario, todos lo esperan, y siempre es bienvenido el augurio de un buen año y de una mayor prosperidad.