Miércoles, 03 Agosto 2022 10:51

Imputaron a la mujer que mató a su pareja

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En la madrugada del pasado domingo efectivos de la Jefatura de Policía de Cerro Largo tomaron conocimiento por un funcionario que realizaba servicio en un hospital local que un hombre de 38 años había ingresado a la emergencia con una herida cortante en el tórax. 

Tras ser asistido en el lugar, el hombre, que tenía antecedentes judiciales por lesiones, falleció.

Según la información policial, la víctima fue trasladada hasta el centro asistencial por su pareja (una mujer de 23 años) en un auto particular, acompañada por un vecino de 33 años. Las personas que asistieron con el traslado fueron entrevistadas por los policías y estos dieron “versiones contradictorias y cambiantes” acerca de cómo se produjeron los hechos, por lo que fueron detenidos en el momento.

Fueron puestos a disposición de la Justicia y la Fiscalía logró la formalización de la investigación que recaía sobre la mujer por el asesinato de su pareja. Fue imputada por homicidio especialmente agravado en calidad de autora y se le impuso 180 días de prisión preventiva mientras continúa la investigación.

No obstante, la Fiscalía publicó el pedido de formalización de la fiscal adscripta a cargo del caso, Adriana Cruz, en donde se detallan los hechos. En primer lugar, la versión del Ministerio Público señala que cuando fue entrevistada la pareja de la víctima estaba “alterada”, con inconsistencias en su declaración, aliento alcohólico y dijo primariamente que estaba en un cumpleaños con su pareja y que al salir fue apuñalado por una persona, pero que no había presenciado la agresión.

Sin embargo, la declaración de la persona que la acompañó fue contraria a la de la mujer. Este dijo que estaba durmiendo en su casa y que “casi le tiran la puerta abajo pidiendo ayuda”. Quien solicitaba auxilio era la ahora imputada y esta manifestó que su esposo estaba caído. “Refiere que ello ha ocurrido en ocasiones anteriores en la que debió ayudar a la mujer por situaciones similares donde destaca que estas fueron producto de la ingesta alcohólica del ahora fallecido”, indicó.

El hombre declaró que en esta ocasión fue distinta porque la mujer estaba alterada y la pareja muy pálido. “Señala que, si bien le vio un corte en el abdomen, no pensó que fuera de gravedad y que el herido solo pedía que lo acostara, pensando inicialmente que se había causado la lesión con vidrios de una botella de whisky quebrada, cuyas partes se encontraban esparcidos en la finca”, señala el pedido de formalización.

Una vez en el hospital, el acompañante pretendió irse, pero la mujer le pidió que se quedara porque estaba “muy nerviosa” y precisaba ayuda con el cuidado de su hijo (que fue al hospital). Este accedió y en ese momento toma conocimiento de la muerte del hombre y que había ingresado con una puñalada.

“Cabe destacar que si bien el referido estuvo detenido a raíz de las contradicciones primigenias en su aporte, de la investigación no ha surgido ni su participación en el hecho ni tampoco la circunstancia de que al efectuar la 2 7de declaración mendaz pretendiera encubrir al autor por cuanto ni siquiera tenía pleno conocimiento de lo sucedido, solo se limitó en el ánimo de ayudar, a repetir lo que la imputada le solicitó que dijera”, reza el texto.

“Interrogado respecto a su vínculo con los involucrados manifiesta que era más amigo del fallecido, que a veces frecuentaba la casa tanto a ayudarlo (porque aquel tenía una pierna ortopédica) o a compartir algo de alcohol. En relación a las características del vínculo de la pareja (imputada y víctima) refiere que siempre estaban juntos, se llevaban bien aunque presenció discusiones en las que ambos participaban activamente y a raíz de ello en tales oportunidades se retiró del lugar por sentirse incómodo. Destaca incluso que en el marco de algunas de esas discusiones sabe que el fallecido soltaba un perro grande que tenía dentro de la casa (que luego se estableció era un rottweiler), en la percepción del deponente, para ponerle fin, porque si la imputada levantaba la voz seguramente la iba a agredir”, agrega.

La policía realizó un allanamiento en la casa de la víctima y la imputada y constató la presencia de una botella rota y sobre la mesa un cuchillo con manchas, que sometidas al test respectivo dio positivo de sangre humana, por lo que se procedió a incautarlo, misma situación para dos celulares que estaban allí presentes.

Finalmente, la mujer dio un nuevo relato en el que confesó el crimen y que el hecho se dio en el marco de una discusión. La autora del crimen manifestó a los efectivos que cuando notó que la pareja, en el intercambio verbal, “se venía encima” le asestó una puñalada con un cuchillo chico de sierra que tenía en la mano, argumentando que “sintió temor”.

La autora no relató que haya habido una agresión física del hombre y tampoco queda en evidencias, según el resultado de la valoración médico-forense que se le practicó. “Señala que tienen una relación de unos seis años y que nunca se han separado, que tienen un hijo en común de 18 meses de edad, que ha sido agredida físicamente por el ahora fallecido, pero que nunca formuló denuncia, que incluso una vez se defendió dándole un puntazo con un cuchillo sobre el brazo izquierdo y que él tampoco la denunció. Siempre tenían idas y vueltas por celos. Su pareja era muy celosa y evitaba salir sola para no tener discusiones. No obstante lo cual continuó la relación sin formular denuncia, argumentando que quería seguir con la misma que tenía muchas cosas buenas también”, destaca.

“Detalla que el imputado, que era alcohólico, se encontraba tomando alcohol tras haber llegado de unas reuniones (compromiso de una amiga y luego asistieron a un cumpleaños), que previo a los hechos, se le rompió la botella, 3 7de que ella se va a la cocina permaneciendo de espaldas a él cuando se genera la discusión y que es allí cuando él la sigue y se le aproxima, tomando sin pensar el cuchillo que tenía a mano y reaccionando contra él a través de la agresión materializada que a la postre le causa la muerte”, añade.

Finalmente, el pedido de formalización recoge el testigo de la madre de la víctima, quien destacó que los episodios de violencia se venían dando en el hogar de la víctima, pero que nunca denunció los hechos para “no causar problemas en la relación” y contó que su hijo “no denunciaba por miedo a que les sacaran el hijo que tenían en común”.

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