El XV Congreso Nacional Ordinario del PIT-CNT se realizará los días 22, 23 y 24 de mayo, en el Palacio Peñarol, con la participación de 1.173 congresistas provenientes de 67 filiales de todo el país. “Estamos hablando de un Congreso de gran envergadura, que se realiza en un momento y una coyuntura muy especial, un cambio de gobierno a nivel nacional y, al mismo tiempo, un contexto internacional sumamente relevante en términos de reordenamiento económico y geopolítico”, explicó Enrique Méndez, en diálogo con el Portal del PIT-CNT.
Esta instancia se da en un contexto global en el que la humanidad está asistiendo a una transformación en las reglas de juego a escala global, impulsada también por los cambios en el mundo del trabajo a nivel planetario. “Debemos tener muy en claro que estos tiempos que vivimos serán estudiados en los libros de historia del futuro. Así como hoy analizamos la Revolución Industrial, los jóvenes de mañana estudiarán este momento de transición profunda”.
El responsable de Organización de la central sindical dijo que el PIT-CNT tiene enormes desafíos por delante en este proceso, "por eso hablamos de elaboración programática, de discusión a corto, mediano y largo plazo; pero también hablamos de la perspectiva que abren los próximos Consejos de Salario, de los proyectos de país vinculados a la planificación quinquenal y al Presupuesto Nacional. Pero no solo eso, también pensamos en términos estratégicos, en la necesidad de ir más allá de los tres años que abarca este Congreso del PIT-CNT, más allá incluso del período de gobierno de cinco años, proyectándonos hacia varios períodos futuros”.
“Decimos que es necesario dar las discusiones que nos permitan, al menos, soñar y pensar en los cambios que necesita la ciudadanía. Cambios que eviten volver a caer en situaciones donde las ollas populares sean la única salida posible para quienes, tras un cambio de gobierno, deben afrontar una realidad dura y excluyente. Cambios que permitan revertir una lógica repetitiva, en la que año tras año, gobierno tras gobierno, vemos cómo el interior profundo se siente cada vez más solo, cada vez más golpeado por administraciones privadas que deciden, desde sus escritorios, cómo se organiza, se administra y se desarrolla un país, sin considerar el bien común”, aseguró.
Méndez agregó que en ese escenario, el rol del Estado es fundamental. Y esa es una de las discusiones clave que debe dar la central sindical.


